La importancia de ser un buen ejemplo como padres y madres

[OPINION] 

Estas últimas semanas revisamos cada uno de los datos que arrojó la investigación que realizamos con el Dr psiquiatra Jorge Gaete de la Unidad de Salud Mental Escolar de la UANDES en más de 3300 estudiantes entre 10 y 13 años. En este estudio relacionamos: usos de tecnologías, roles parentales y bienestar emocional. Han salido varias sorpresas que de a poco iremos compartiendo…
La primera sorpresa para mi, fue que los niños nos ven a los adultos como malos ejemplos.
La gran mayoría de los padres no sabe cómo mediar el uso de tecnologías en sus familias básicamente porque son temas nuevos los cuales no vivimos en nuestra infancia. 
Solemos educar de manera similar a como fuimos educados. Eso es lo que nos “nace”…. Nos cuesta mucho reconocer que somos un mal ejemplo a la hora de llevar a la práctica el más básico de los consejos para prevenir los riesgos del mundo digital “controla el tiempo de exposición a las pantallas”. Más del 50% de los alumnos encuestados (entre 4º y 7º básico) reconocieron que sus padres pasan pegados al celular, y que tienen un problema en ese aspecto. Pensando en que los adultos vamos modelando la vida de nuestros hijos, se nos presenta un problema más complejo que el puro analfabetismo digital…
La falta de autorregulación de las pantallas y vicios digitales en quienes debemos ser un ejemplo de vida está afectando la forma en que crecen nuestros hijos. Por diferentes motivos, buscamos el teléfono o el computador para que nos saque de la realidad en que vivimos también para pasar un momento en el mundo virtual donde sólo se vive “placer” y realidades ya adaptadas a nuestro antojo.  Por trabajo, entretenimiento, y da los mismo la razón, para los menores es la escena de sus padres frente a un celular. 

Sin duda, el cerebro de los adultos ya está formado y quien decida ser un buen ejemplo para sus hijos tendrá que primeramente trabajar la voluntad y modificar una conducta o mal hábito digital, pero en los menores, no sólo fomentamos un hábito riesgoso, sino que permitimos instancias que pueden causar un daño neurológico en ellos, sabiendo que deben vivir al menos 80 años más…finalmente, entendí que esto de educar en la era digital tiene un 99% de temas humanos, y un 1% de tecnología.